|
|
Usted
está en COMUNIDAD
Las personas ciegas forman
parte de nuestras vidas, pero es poco lo
que sabemos sobre su condición, lo
que hace imprescindible conocer más
sobre el tema para saber cómo ayudar:
Ciegos
de origen crónico:
Personas con ceguera congénita. Puede
tratarse de hijos de padres ciegos o videntes.
Requieren tratamiento especial desde nacidos.
Aprenden a usar oído, tacto, olfato
para entender un poco sobre el medio y para
desenvolverse en cuestiones que para los
videntes resultan sencillas.
Aprenden el lenguaje: Inicialmente, asisten
a colegios especiales donde aprenden a leer
y escribir en braille.
Aprenden a desenvolverse en la ciudad, los
medios de transporte, los servicios públicos
y otros, con los peligros y bondades, donde
el bastón es su gran aliado.
Gracias a este aprendizaje, la mayoría
logra ser incorporada a colegios comunes,
como alumnos integrados a pesar de su gran
limitante para entender colores, formas
y tamaños.
Ciegos Adquiridos:
Personas que vieron en
forma normal hasta que, gradual o súbitamente
perdieron su visión por accidentes,
enfermedades (diabetes, glaucoma y la retinocis
pigmentaria), o simplemente, por su avanzada
edad.
Necesitan un mínimo de un año
para rehabilitarse y adaptarse.
Requieren entrenamiento en actividades de
la vida diaria. Deben empezar a reconocer
sus espacios y elementos personales. Aprender
a peinarse, prender fuego, servir una taza
de leche, marcar el piso en un ascensor,
reconocer las micros y otras actividades
que antes realizaban en forma natural, y
hoy se convierten en grandes desafíos.
Requieren de mucho cariño y apoyo
para aceptar su nueva condición,
que los priva de¡ mundo en que estaban
acostumbrados a desenvolverse. Ya no podrán
leer el diario, ni jugar naipes, ni trabajar
en un computador de la forma en que antes
lo hacían. No podrán distinguir
lo bonito de lo feo, la intensidad de los
colores, la suavidad de las formas.
|
|